Existe una gran variedad de materiales con los cuales
podemos trabajar en arte terapia, así como también podemos reciclar y
reutilizar otros, dándoles otros usos, disposiciones y aplicaciones. Es por
esto que, a partir de la bitácora de proceso creativo y experimentación con
diversos materiales, pude rescatar momentos, sensaciones, emociones y
necesidades propias que no había oído internamente y emergieron en esta
experiencia. Algunas de ellas son: contención,
calidez, resguardo, sutileza, suavidad, eteridad, dinamismo, calma y quietud,
tristeza y nostalgia, libre juego en la aplicación de materiales, naturaleza y
sanación, resistente, capullo, espontaneidad, lo lúdico, nido, rabia y autocontrol,
repetición y obsesión, descarga de esa rabia contenida, luminoso, etéreo,
calmo, tranquilizador, fluir y no pretender, mandala como forma que emerge,
círculos… y más.
De todas estas palabras, formas reiterativas y
necesidades que espontáneamente emergen en este proceso creativo, recuerdo cómo
se fue desarrollando poco a poco un sentido, cómo adquirió un sentido personal
este proceso y de qué manera lo simbolicé al momento de construir mi bitácora. Ahora
que plasmo mis reflexiones al respecto, noto que tuve que desandar lo aprendido
para poder experimentar libremente con los materiales, que al haber pasado por
una carrera de artes visuales (previa a este nuevo proceso que vivo al
adentrarme en el arteterapia), aprendí muchas técnicas y usos de los materiales,
por lo que me sirvió haber estado desconectada un tiempo de ese proceso
creativo para experimentar con mayor libertad en esta ocasión.
Pasteles secos
Así mismo, veo la importancia del proceso creativo en
el ámbito terapéutico, dado que a medida que vamos creando (en distintos
momentos, días y horas), van ocurriendo cambios, ya sea de ánimo o de emociones
y sensaciones que surgen al enfrentarse a los materiales de arte, en donde nos
vemos enfrentados a cómo podría sentirse un usuario/paciente en ese espacio de
terapia de arte. Es increíble ver que un gesto tan sencillo puede simbolizar
tanto, teniendo claro que no todos los días estamos igual que el anterior,
marcando un momento importante en nuestras vidas cada gesto espontáneo plasmado
en nuestras obras y creaciones. Esta experiencia nos sirve para empatizar con
ellos, ya que al estar en el lugar de quien crea y se expresa, podemos
experimentar gran parte de las sensaciones y emociones que emergen en esas
circunstancias.
Pasteles secos
Acrílicos
Acuarelas
Es interesante lo que pasa con la opción de trabajar
con materiales reciclados o reutilizar materiales sobrantes como recortes de
telas, papeles, etc., ya que no siempre tendremos los recursos para crear, por
lo que en muchas situaciones tendremos que adaptarnos a lo que tengamos a mano,
a lo que nos pueda ofrecer un lugar, la naturaleza, la palabra, la propia
historia, etc. Lo que me parece muy bello e importante es cómo a partir de algo
restante se puede hacer algo completamente nuevo, diferente, que simbolice a la
vez tantas cosas, como me pasó al hacer una pequeña arillera (en donde llegué a
la importancia de cultivar el amor propio y el autocuidado en el proceso
arteterapéutico para mantener una autoestima sana y llevar este proceso de
manera saludable para uno también) y un ejercicio de patchwork (donde me
conecté con un deseo que tuve que restablecer, que en un momento desplacé y
dejó una huella importante, pero que pude sanar y restaurar a través de este
proceso: mi deseo de ser madre, cuando sienta que sea el momento).
También es importante observar algunos materiales que
sufren cambios al secarse, como masas (de sal, arcilla o greda) o pinturas
(acrílicos, témperas o acuarelas), dado que se pueden rescatar muchos
simbolismos de estos procesos y cambios, y llevarlos a la vida misma, al momento
que estamos pasando, como a lo que otros puedan simbolizar dentro de su proceso
creativo.
Existen otros materiales de naturaleza dual (lápices
de cera, que son acuarelables y también se puede frotar encima para difuminar
el color con el calor de los dedos), que permiten aplicaciones que no
imaginamos que puedan tener. Estamos tan acostumbrados al uso dado de las cosas
que no exploramos con naturalidad y espontaneidad las diversas propiedades de
los materiales. Es por esto que, al abrirnos al proceso creativo, emergen
propiedades que no conocíamos, adquirimos recursos que no teníamos y aprendemos
a crear nuestras propias herramientas de trabajo, así como a simbolizar lo
importante de lo que podemos observar y rescatar de las imágenes que aparecen.
Conclusiones
Apoyar, acompañar y guiar el proceso creativo de una
persona es el hilo principal por el cual se va tejiendo un diagnóstico o prediagnóstico;
es lo que lleva al arteterapeuta a dilucidar lo que esta oculto a la vista de
otros especialistas, convirtiéndose en una gran herramienta de trabajo
terapéutico que viene a complementar la labor de la medicina tradicional y sus
aristas, que comprende tanto la salud física, mental como emocional.
Realmente me sorprende todos los alcances que puede
tener el arteterapia en sus diversas aplicaciones; jamás pensé que pudiera
tener tales repercusiones en los procesos de vida, en miradas profundas de
nuestras experiencias, y lo importante que se vuelve el proceso creativo y la
capacidad de simbolización que se desenvuelve o desarrolla en este viaje a lo
más profundo de nuestro ser. Comprendernos como seres humanos no es fácil,
vivimos muchos procesos complejos que nos llevan a la autorrealización y a
desarrollar nuestra capacidad autosanadora, así como también a la autoagresión
o a dañar a otros. He aquí la importancia del “darse cuenta” de lo que hacemos,
lo que pensamos y sentimos, para pulirnos y ser mejores día a día, para ver las
cosas buenas que tiene la vida, en la paz o en el caos, siempre habrá algo
bueno que rescatar o moralejas que aprender.
Finalmente, todo en esta vida es una gran experiencia,
llena de miles de experiencias más pequeñas que marcan hitos importantes en
nuestras vidas, construyendo así nuestra gran línea de tiempo, nuestra historia
personal, que está llena de momentos. Es por esto que los invito a sumergirse
en las aguas de su ser, a atreverse a conocerse, a reconectarse consigo mismos
a través del arte, una manera sutil de espejar lo que somos.
Referencias
consultadas
- Winnicott, D. (1971), “Realidad y juego”. Barcelona, España. Edit. Gedisa.
- Dewey, J. (2008), “El arte como experiencia”. Barcelona, España. Edit. Paidós.
- Allen, Pat B. (1997), “Arteterapia: guía de autodescubrimiento a través del arte y la creatividad”. Madrid, España. Edit. Gaia.
- Marxen, E. (2011), “Diálogos entre arte y terapia”. Barcelona, España. Gedisa ediciones. – Cap.6. (sobre uso de materiales, el espacio y el encuadre).
- Lowenfeld, V. (1961), “Desarrollo de la capacidad creadora”. Buenos Aires, Argentina. Edit. Kapelusz.
- Vigotsky, L. (1971), “Psicologia del arte”. Buenos Aires, Argentina. Edit. Paidós.
- Bachelard, G. (1965), “La poética del espacio”. México. Edit. FCE.
- Eliade, M. (2000), “El mito del eterno retorno”. Buenos Aires, Argentina. Edit. Alianza/Emecé.
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